Cada año, miles de personas, como tú y como yo, que pensaban que no caerían en algo tan cutre, pierden sus cuentas de redes sociales, sus ahorros en el banco o se convierten en la puerta de entrada de su empresa para grupos criminales. Hoy no has perdido tu cuenta ni tu dinero, pero puede que la próxima vez no tengas tanta suerte.
- Nunca hagas clic en el enlace de un email sin revisarlo cuidadosamente.
- Nunca llames por teléfono al número que te mandaron por email o mensaje de texto.
- Revisa siempre el dominio y los certificados en la URL del navegador antes de dar tus datos.
- Si te conectas desde el teléfono, utiliza las apps legítimas y evita usar el navegador.
- Mantén tu ordenador y navegador web actualizados.
- Que quien te llame por teléfono tenga tus datos no significa que sea quien dice ser.
Si quieres entender cómo funcionan estos ataques, como de realistas pueden ser, y cómo puedes defenderte puedes echar un ojo a este vídeo: